domingo, 16 de octubre de 2016

Kanela.

Después de diez hermosos años con 10 meses, el día de ayer, 16 de octubre, me ha dejado.
No me puse a pensar en qué haría cuando este día fuera una realidad. Pensaba a veces en ello, y pedía a Dios que siempre faltara más tiempo, más tiempo para eso.
Luego pensé mucho, en si lo posteaba o no. Pero creo que es lo correcto, darle un pequeño homenaje en el blog donde constantemente hablaba de ella.
Kanelita, me hiciste muy feliz, y tal vez yo debí poner un poco más de esfuerzo, uno siempre quiere dar lo mejor a los seres amados. Pienso en tí, en tus mejores momentos, con tu mejor sonrisa, jugando, haciendo trucos o travesuras.
Has sido la perrita más inteligente que he conocido en mi vida. Fuiste cariñosa, noble, leal y nos amabas por sobre todo, a nosotros tu familia que tanto te ama y te amará también.
Un pedazo de mi alma se ha ido ayer contigo, y jamás podrá ser lo mismo, sin verte al llegar a casa, sin darte las buenas noches. Eres mi hija perruna y tu recuerdo hará justicia a la vida que en ti se albergaba.
Un día me reuniré contigo y todo será como antes. Hasta entonces, te agradezco el angel que fuiste en mi vida y la amorosa compañía que nunca nadie podrá reemplazar.
Descanse en paz mi hermosa reina peluda, mi viejita, señora kanela.

Ya te extraño demasiado...