jueves, 22 de noviembre de 2018

Increíble!

Qué es esto que leo aquí??


Buenas buenas, en el ya legendario Robbinblog. Anoche (más mañana que noche) me di cuenta que mi blog estaba abierto en una de las pestañas del celular (de donde escribo ahora mismo), sin pensarlo dos veces entré y eché un vistazo a la portada, al diseño, a lo que a simple vista ya conozco pero que nunca le he dado tiempo para apreciar. Así que decidí inspeccionarme, adentrarme en aquel mundo que fue mío (y es). Lo que encontré? Muchísimas cosas divertidas!!! Solté la carcajada más de una vez, remembrando las anécdotas de la preparatoria y la universidad; comentarios hilarantes, publicaciones sin sentido, livianas, ajenas a un mundo de madurez y responsabilidades. Mi escencia, sin darme cuenta, fue como un espectacular vuelo hasta el horizonte, donde yo puse las reglas y los límites no eran más que ficción.
También encontré el inicio de mi placer por la escritura, poemas infinitos que dediqué a mis musos en turno (en las diferentes etapas de mi vida, prácticamente a uno en especial xD). Leí comentarios sorprendentes, una remanente de amores y causas que sólo el destino comprende. Y muchas cosas más!!!

Una de las partes que más disfruté fue ver mi transición, la manera en la que redactaba en esos tiempos, la forma en que era normal hacerlo, como la moda en turno. Ver las publicaciones de amigos y familia tan marcadas en su forma particular, que ahora seguro se convierten en un pasado culposo!
Cómo hemos crecido todos!!!
Luego leí las múltiples despedidas y ahora pienso, porqué rayos querría yo dejar todo esto? Sé que el blog hasta cierto punto ha pasado de moda y las maneras de socializar en estos tiempos son infinitas, que no se centran en un sólo método; existen redes sociales más acorde a las necesidades del nuevo usuario internauta, y seguramente el blog ha pasado a un modo vintage de comunicación (estrictamente en cuanto a red social se refiere), mas aún decido hacerlo así, continuar el legado, y pienso darle más difusión, como en esos tiempos. Alejarme un poco (no tanto) de todo lo de hoy y apreciar el manojo de sentimientos que le puse a este espacio, profundizar en la tarea del autodescubrimiento de una forma ya poco usada y ver qué resulta de esto.

Como este seguirá siendo mi diario personal, he creado un nuevo blog para seguir esta tarea titánica (pues la historia así lo demanda), y vendrá recargado, con más Robbin que nunca!

Así que si ahí afuera alguien se topa con esta entrada en sus búsquedas de Internet y por casualidad lee todo esto, quiero decirle que el blog en su forma más simple debe continuar pese a todo!

Larga vida al blog!!!!!!

Hola mundo amarillo (de qué otra forma sino).

Saludos Robbinescos.

P. D.
Por supuesto que voy a subir a mi fb los primeros comentarios de amigos y familia a este, su humilde blog, verán que las risas y la nostalgia no faltarán!

Dejaré el link de mi nuevo blog en comentarios.


jueves, 25 de octubre de 2018

Hoy es noche de desvelo

Es, en efecto, una noche para recordar.

Mensaje

Entendiendo lo inentendible. Como un código que sólo dos pueden descifrar. A veces una mirada es suficiente para verlo todo.
Y no sé que significa, aún. Tampoco sé qué hago aquí, aún. 
Será que los humanos tenemos esa manía irresistible por interpretarlo todo? Un día puedo soñarlo y al otro despertar con la sensación de que se estuvo, aunque sea una vez. Como sea, pronto todo debe terminarse, o me pasaré los días releyendo las señales, objetivando donde erré, resumiendo la verdadera clave oculta. 
Esto no dice mucho, no? Tal vez no soy yo quien lo escriba más, y cuando eso sea así, podré solucionar el acertijo? 
Alguien que lea esto lo entiende? 
Porque yo no!! 

martes, 23 de octubre de 2018

Preguntas

Tengo muchas preguntas:
¿Podrás responderlas todas?
Si la verdad es aguja y yo globo,
¿Aún así querré saberlas?
Sí.

Ideas

Cuando hay muchas ideas, cualquier lugar es bueno para darles vida.
Cuando hay sentimientos, ¿dónde?
¿Quién podría ser el mejor estanque de un montón de sensaciones, sino aquel por las que fueron creadas?
¿Y si ese estanque ya está lleno, debemos derramar el agua, para que se consuma entre las rocas?
Al final, con una buena semilla, una flor debe crecer.

sábado, 20 de octubre de 2018

Cuentos de 19 palabras

¿El amor tiene fecha de caducidad?
preguntó ella. Luego prometió acordarse siempre, mas la lluvia le enjuagó todo recuerdo.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Entre las ramas del Cedro



Disfruto los paseos vespertinos en el campo, en completa soledad. Llevo algunos años con el mismo recorrido, sin cambiar nada. A estas alturas, el camino debería parecerme una foto que está perdiendo brillo, pero debo hacerlo así: llegar al campo por la ruta larga, atravesar la empedrada hasta encontrar el árbol más alto –un roble macizo hecho de surcos, agrietado por los años y de interminable enramada– cerca de las bancas de madera, luego echarme a descansar sobre él y esperar la puesta de sol. Es una rutina simple, pacífica, pero me ayuda a contrarrestar el tiempo salvaje que viví una vez.
Cuando conocí a Mariana, las cosas no fluyeron como un río de aguas mansas; estar cerca de ella me causaba una sensación agitada, que estrujaba todo hasta noquearme, hasta sentirme en un extraño sueño... jamás me sentí tan vivo. Esa punzada agridulce se debió a sus idas y venidas, cuando se volcaba encima de mí para mostrarme la sensualidad de la que tanto alardeaba y cuando, a la mañana siguiente, mantenía su distancia como un gato. Nunca me gustó eso.
 Sin embargo, ahora que estoy solo, caminando en el lugar donde nos conocimos, me doy cuenta que no habría podido estar a su lado tanto tiempo y soportar sus cambios de ánimo; su manera en la que intentaba decirte algo con un ejemplo triste de su pasado y luego palidecía por el resto de la tarde; los días donde desaparecía sin dejar rastro; las noches de sexo en su casa, frías y metódicas o hirientes y extraordinarias. No era una mujer feliz con ella misma y se encargaba de recordárselo a todos. A mí…
El cedro era nuestro lugar favorito. Ahí me dijo adiós, no lo hubiera imaginado de otra forma. Las sombras, el drama, masoquismo y su intento de indiferencia ante la vida son nada cuando llego a este punto, pues entiendo: al aproximarse el ocaso, entre las ramas del cedro, la luz se quiebra y debilita, pero siempre regresa al amanecer, con fuerzas renovadas. Es por eso que Mariana alzaba la vista y dejaba que un sol moribundo se escurriera en su cuerpo, luego cerraba los ojos y sonreía, como una niña; minutos después su humor cambiaba y me dejaba tomarla de la mano de regreso a su casa.
Hago lo mismo cada fin de semana, observar las ramas, en lo alto, quedarme hasta que el último rayo deje de atravesar el follaje. Entonces vuelve a mí este descubrimiento: la lucha constante que la luz emprende día a día para vencer las tinieblas fue su credo; pues dentro de toda esa melancolía de mujer, a una parte de su alma debía llegarle al final un poco de sol. Cierro mis ojos y creo sentirme también un niño.
Es este el único momento donde estoy más cerca de ella, aunque se haya ido para no volver.
De pronto dejo de sentirme solo.